Aprovechamos un "fin de semana largo" para conocer Ámsterdam, intentando disfrutar y aprovechar el tiempo al máximo posible. Salimos el viernes después de trabajar y volvimos el lunes de tarde-noche. Aprovechando que Iberia había repuesto los vuelos directos desde Madrid a Amsterdam nos sacamos los billetes con esa compañía ya que nos venían muy bien los horarios.
En unas dos horas y media llegamos cómodamente a la capital Holandesa, como solo llevábamos equipaje de mano el desembarco fue muy rápido.


