sábado, 20 de abril de 2013

Día 1: De Madrid a Los Ángeles. Una noche para olvidar

“De Madrid al Cielo” dice un castizo dicho de la capital española, y si en el cielo están Los Ángeles, hasta allí íbamos... aunque esa primera noche más que un cielo con ángeles iba a ser un pequeño infierno. ¡¡TOMA MORENO!! vaya cursilada.

La costa oeste de Estados Unidos era el viaje de nuestros sueños y por fin lo íbamos a hacer realidad. Nos había costado varios intentos para poder conseguir los días de vacaciones suficientes y un precio de vuelo asequible, pero en esta ocasión fue posible y conseguimos juntar 13 días. Nos hubiese gustado alguno más, pero al final nos dio tiempo a más de lo que teníamos previsto.

Miramos varias posibilidades y al final nos decantamos por sacarlo a través de la pagina de American airlines con escala en Chicago tanto para ir como para volver. Eran los mismos vuelos que desde la pagina de Iberia, pero sacándolos aquí era más barato.

Por tan solo 650 euros hicimos un viaje a medida, volando de Madrid a Los Angeles y regresando desde Las Vegas (vía Chicago en ambos casos). Los vuelos transoceánicos fueron con Iberia y los internos en USA con American airlines.

Como no íbamos todos los días que nos hubiese gustado preparamos muy bien el viaje, a conciencia, milimetrado. Nos sacamos un seguro con Columbus Direct, y desde España reservamos el coche de alquiler y todos los hoteles del recorrido. También sacamos las entradas de todos los sitios que queríamos visitar (Universal Studios, Alcatraz, helicóptero sobre el gran cañon ...).

Nuestro planing incluía empezar por los Ángeles, continuar hacia san Francisco a través del big sur, después de conocer San Francisco, ir a Yosemite. Como en esas fechas desafortunadamente estaría cerrado por la nieve el Tioga Pass nos quedaríamos sin ver Death Valley, así que nuestro planing continuaba a través de un largo recorrido hasta el Gran cañón, haciendo un alto en el camino en el corazón de la Ruta 66. Después del impresionante cañon del colorado, continuamos hacia Mexican hat para abordar al día siguiente Monument Valley y de ahí continuar viendo autenticas maravillas de la naturaleza como Antelope Canyon, HorseShoe Bend, Bryce Canyon o Zion national park, para finalizar en Las Vegas desde donde regresaríamos a España


Así pues sábado día 20 de abril a las 11:50 partía nuestro avión de iberia rumbo a Chicago desde la T4 de barajas. Vivimos cerca de nuevos ministerios por lo que tenemos una excelente conexión con el aeropuerto. Como nuestro avión partía de la T4 (como todos los de Iberia) fuimos en renfe-cercanías, aunque también teníamos la opción del metro. Los cercanías solo circulan a la Terminal 4, si tu vuelo parte de la T1, T2 o T3 tienes que ir en metro u otro medio alternativo.

En este país hay muchos aeropuertos sin aviones y obras innecesarias pero la T4 es una maravilla, para mi el mejor aeropuerto que hemos visitado.

Durante el check-in online no habíamos podido elegir asiento para los vuelos internos de Estados Unidos así que después de facturar las maletas con Iberia acudimos a un puesto de  American Airlines y muy amablemente nos dieron las tarjetas de embarque de esos vuelos internos.


El avión partió puntual y la experiencia con iberia fue realmente buena. Un avión moderno, cómodo, te dan almuerzo, merienda, y realmente tienes barra libre, puedes pedir en cualquier momento un refresco, una cerveza, incluso un gin-tonic. También ponen películas para ver, que se habían estrenado en el cine pocas semanas antes.

Para entrar en Estados unidos es obligatorio tramitar previamente y con al menos 72 horas de antelación la Autorización Electrónica de Viaje "ESTA": http://www.esta.us/espanol.html

Durante el trayecto tuvimos que completar el formulario nuevamente, no sabemos muy bien porque.


Las 8h 50 minutos de vuelo no se hicieron demasiado pesadas. La aproximación a Chicago fue bonita, viendo el enorme lago Michigan y la ciudad se veía moderna con muchos rascacielos.

Lago Michigan
A las 14:10 hora local, llegamos al Chicago O'Hare International Airport.

Teníamos unas 3 horas hasta nuestro siguiente vuelo, pero no nos sobro nada, los tramites de aduana de Estados Unidos son bastante pesados, incluso tuvimos que coger la maleta y volver a pasar todos los controles de seguridad con ella.

Aunque los controles de seguridad son bastante estrictos, escaners, huellas dactilares de todos los dedos, muchas preguntas... llegamos a tiempo a nuestro siguiente vuelo con American airlines destino Los Ángeles.


Este avión era bastante viejo, tenia 3 o 4 televisiones antiguas como las que había hace bastantes años en los aviones, se veían regular, eso si ponían unas series en las que podías elegir español latino en tus auriculares.

Además pensábamos que eran 3 horas de vuelo, porque nos liamos con los usos horarios, pero realmente eran algo mas de 4 horas. Este trayecto si se hizo algo pesado pues ya llevábamos el cansancio acumulado del vuelo anterior. Al menos nos dieron algunas bebidas durante el camino y dormimos un poco.

Llegamos sin mayor problema hacia las 19:30 hora de Los Ángeles (3:30 de la madrugada en España), hasta ese momento todo había salido perfecto, sin retrasos ni percance de ningún tipo.

Fuimos a la cinta de recogida de equipaje y tras unos minutos de espera las cosas comenzaron a torcerse, la maleta tenia una raja enorme (aunque en la foto no se aprecia tanto como era) y temíamos que se rompiese en mil pedazos durante el viaje, así que fuimos a reclamar.


Había mucha gente y tuvimos mas de media hora de espera hasta que nos atendieron. Cuando llegó el momento tuvimos la suerte de que la señora que nos atendió era de origen hispano y hablaba español. Nos propuso darnos otra maleta de las que tenia allí.

Nuestra maleta era grande de tapa dura de las que se abren en dos mitades, una mitad para Inés y otra para mi, y la que nos proponía era bastante cutre, aunque era más grande que la nuestra solo abría por un lado y no fuimos capaces de meter todo nuestro equipaje, así que nos decantamos por seguir con nuestra maleta rota con la esperanza de que aguantase todo el viaje, que aguantó. Nos dio un justificante para poder reclamar en España, cosa que luego no hicimos por ser un tramite bastante tedioso.

Este percance nos retraso una hora aproximadamente, pero bueno, nada grave, ahora tocaba ir a por el coche de alquiler, que habíamos reservado a través de la web http://www.ealquilerdecoches.es/  que busca entre distintas empresas de alquiler de coches el mejor precio. Nosotros seleccionamos un coche de la segunda categoría más barata y la empresa de alquiler era Dollar.

Seguimos las indicaciones y nos tocaba esperar en la calle a que pasase un autobús de la compañía Dollar que nos llevase a sus oficinas.

Iban pasando los minutos y solo pasaban autobuses de otras compañías, Avis, Hertz, Álamo, Europcar... pasaban una y otra vez y de nuestra compañía no había señales de vida, cada poco le preguntábamos a un conductor de otras compañías si era allí donde debíamos esperar a Dollar y nos decía que si, pero oye, que nada, que no pasaba. Nos llegamos a desesperar... al final después de más de media hora apareció y nos llevo a las oficinas de Dollar.

Nos bajamos y había una cola inmensa, desesperante. Estábamos agotados, pues en España ya serian casi las 5 de la mañana y la espera se hizo muy larga, pero bueno al todo tiene su fin y nos atendieron. Nos intentaron añadir un montón de suplementos, unos seguros carisimos, un coche de categoría superior... pero ya estábamos preavisados por diversos foros y decidimos añadir solo el road safe (un complemento en el seguro para tener derecho a grúa 6$/dia) por si las moscas. El coche con suplemento de segundo conductor, deposito de gasolina lleno, el suplemento por dejar el coche en Las Vegas, el GPS... ya lo llevábamos pagado de España. Nos dieron la documentación y el gps y nos dijo que fuésemos al garaje y pillásemos el coche que mas nos gustara. Habíamos pillado la segunda categoría más barata y teníamos muchos coches para elegir, estuvimos a punto de pillar un chevrolet blanco, pero luego vimos un ford focus rojo, reluciente, nuevo estaba como recién salido de fabrica, nos gusto y lo cogimos. Ya tenia la llave dentro así que solo teníamos que cogerlo y salir. Yo estaba muerto de sueño, no podía con mi alma y le pedí a Inés que condujese. Como todos los coches americanos, era automático, así que solo había que poner la palanca en la posición de marcha y salir, pero aquí tuvimos la primera duda, la palanca no se movía. Si no tiene embrague como hacemos para moverla??? cosas que no te preguntas en España que parecen muy sencillas, pero que no los son tanto. Por suerte había por allí un trabajador de dollar, también hispano que nos explico que había que pulsar el freno para poner la marcha. Que fácil era, coño, jajaja.

Otro consejo importante es dejar la pierna izquierda sin usar, utilizar la derecha tanto para acelerar como para frenar

Posiciones de una palanca de un coche automático:

- P: Parking. Cuando dejamos el coche aparcado/parado. Como hemos dicho para mover la palanca a otra posición deberemos apretar el freno.
- D: Drive. La posición normal para conducir. Cuenta que cuando la palanca está en la D el motor ya arranca como si fuera una 1ª marcha. Incluso en una cuesta arriba se mantiene sin ir hacia atrás.
- R: Rear. Marcha atrás.
- N: Neutral. El punto muerto. No suele usarse
- L: Low gear. Se utiliza para subidas con mucha inclinación en las que hay que subir despacio, como subir en primera.


Por fin estábamos en marcha, pasamos una barrera donde nos tomaron los datos del coche, introdujimos la dirección del hotel en el GPS y ya estábamos en marcha por la jungla de los Ángeles. A pesar de que llevábamos estudiadas las normas de trafico se nos hizo complicado. Los semáforos están una vez pasado el cruce. A la derecha puedes girar siempre, aunque esté en rojo (salvo que se indique lo contrario). El problema viene para girar a la izquierda, no hay rotondas y aunque el semáforo se ponga en verde siguen viniendo coches, con lo cual es una autentica locura para girar, si te arriesgas te puedes matar, sino te pitan y te pasan los coches a toda velocidad. ¡¡UNA LOCURA!! Con el cansancio que teníamos ya todo eran dudas, incluso con las luces de los semáforos con forma de mano grande en rojo que son para los peatones nos entro duda de que eran. Además no nos acabábamos de adaptar al GPS ya que según te ibas acercando a las intersecciones iba haciendo zoom y más de una vez nos salimos por cruce anterior al que debíamos.

Con bastante sufrimiento llegamos a 640 South Main Street , dimos unas cuantas vueltas y conseguimos aparcar el coche y nos fuimos a buscar el hotel que no lo habíamos conseguido divisar... pero el hotel no aparecía, mirábamos la dirección y ahí no había hotel, no sabíamos que pasaba, estábamos agotados y no entendíamos nada de nada ¿donde estaba el maldito hotel? ¿lo había tragado la tierra? Decidimos montar de nuevo en el coche y dar una vuelta por las calles aledañas a ver si lo encontrábamos pero nada, se lo había comido la tierra. Preguntamos a alguien por la calle si conocía el hotel y nada, no sabíamos que hacer, en ese momento me preguntaba ¿que coño hacemos aquí en los Ángeles con lo bien que iba a estar en Asturias de vacaciones? Volvimos a poner la dirección en el GPS a ver si era un error suyo y dimos otro rodeo cuando nos fijamos en el mapa del GPS que estábamos al lado del mar. ¡¡¡¡EN SANTA MONICA!!!! puto GPS, nos había llevado a otra calle con el mismo nombre pero en santa Mónica, y nosotros teníamos el hotel en South Main Street pero en Downtown que está muy lejos del mar, Estábamos a mas de media hora del hotel, pero al menos sabíamos donde estábamos.

Como habíamos sufrido tanto con el coche, Inés se bajo a preguntar a unos latinos para que nos confirmasen las normas de trafico. Estábamos en lo cierto, pero los giros a la derecha iban a seguir siendo muy complejos. Partimos hacia Downtown y con más pena que gloria, conseguimos llegar, el cansancio nos lo hacia ver todo muy negro, y esas enormes autopistas que hay por los ángeles nos acongojaban un poco, pero bueno después de un trayecto bastante largo llegamos a nuestro hotel y aparcamos justo en la puerta, era zona regulada de estacionamiento, como la zona azul de España, pero por suerte me dio por preguntarle al botones del hotel (hispano también) si el coche estaba bien ahí, y menos mal que pregunte... nos comentó que al día siguiente había una maratón por esa calle y que si dejábamos el coche allí nos lo llevaría la grúa. Pa fliparlo, no había ningún cartel que indicase eso, estos yanquis tienen cada cosa... Con tanto “problema” los hispanos nos estaban salvando la vida, parecía que allí todo el mundo hablaba español (la de las maletas en el aeropuerto, la que nos explico el road safe, el que nos enseño a poner la marcha del coche, los que nos explicaron las normas de trafico, el botones... )

Aproveche para preguntar por algún parking para dejar el coche y me indico uno que costaba 25 $ día, me pareció caro y le dije si no había algo más barato, me indico otro más cerca por 9$... ¡pues haber empezado por ahí! ¿no? A menos de 100 metros del hotel dejamos el coche en el parking, y por fin fuimos a hacer el check in en el hotel, llamado Cecil Hotel (640 South Main Street - Downtown), el precio era bueno, 55 $ / noche y por las fotos que habíamos visto en booking tenia muy buena pinta... y así era la recepción, bastante señorial, limpia, elegante, que podía ser incluso de un 4 estrellas.


Lo peor fue cuando subimos a nuestra habitación en la planta 15... una habitación muy limitada, lo peor era olor a tabaco que era muy asqueroso y todo estaba muy viejo y destartalado, no somos nada escrupulosos, pero esto era bastante indecente, al menos así lo vimos esa noche. Los enchufes estaban echos una mierda y el baño era cutre y pequeño.


La verdad es que desde que habíamos puesto el pie en los ángeles no nos salia una a derechas. Habíamos planificado estar en el hotel a las 9 de la noche hora local y llegamos hacia las 12 y nos encontramos con esa habitación que apestaba a tabaco. Todo acrecentado por el agotamiento, eran las 8 de la mañana en España y teníamos un cansancio total, después de 24 horas levantados. Pero los problemillas no acababan ahí, miro el móvil y tengo un SMS informando de un cargo de 400 euros del alquiler del coche cuando ya lo teníamos pagado desde España y otro de 55 dolares del a habitación que también estaba pagada. Muerto de sueño bajé a recepción a preguntar y me dijeron que era un dinero que bloqueaban hasta que hiciésemos el check-out. Así que supusimos que lo del coche seria lo mismo.

Teníamos planificado salir a cenar a Olvera Street que es como un trocito de México en pleno distrito financiero, aunque realmente ahí es donde nació la ciudad de Los Ángeles, la zona mas antigua.

Pero como era ya tan tarde decidimos acostarnos y olvidar todo lo que nos había sucedido. La verdad es que esa noche fue un momento critico, lo veíamos todo muy negro, especialmente el tema del coche, debíamos hacer miles de kilómetros con el y nos había resultado muy complejo.

Por suerte, las cosas el resto del viaje fueron maravillosas, nada que ver con ese día horribilis.

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